Adiós, 2010
31 Diciembre, 2010
A 31 de diciembre en un blog medianamente activo es raro que el autor no intente hacer un balance del año. Bueno, igual los de blogsicex.com ya están hasta la polla de que parezca que soy el único que pone cosas que además no tienen nada que ver con la experiencia becario en el extranjero. Pero como dirían mis recientemente visitados cuates mexicanos, me vale madres.
2010 empezó de pena. Seguía en mi antiguo trabajo, en el nuevo departamento, soportando el trastorno bipolar de la jefa que tuve, a la que cariñosamente puse el mote de señora Wolowitz por su voz melosa y exquisito trato humano. Revisando Infojobs veo que me apunté a cincuenta y cinco ofertas de trabajo, más otras diez de otros portales de trabajo. De las pocas entrevistas personales que tuve, sólo recuerdo una en la que vi que estuvieran realmente interesados en contratarme, pero parecía un trabajo de seis meses de duración y además pretendían que aceptase un sueldo bastante menor. Y como que no. Aún a riesgo de repetir mi desastrosa Operación Valquiria, volví a hacer las pruebas del IC3X (algún día os comentaré la chorrada de tener que poner IC3X en lugar de las siglas de verdad). No puse en ningún momento nombre clave, pero ya él mismo se bautizó cuando salió el destino: Pilar Break.
Que sí, Panamá. Es curioso estar ahora mismo en camiseta de manga corta mientras que en Valladolid estaría bastante abrigado. Sé que esta etapa de mi vida va a durar un año y que luego ya veré lo que hago. Sigue en mente emigrar a Alemania, pero de tantas veces que lo he dicho no me lo creo ni yo. Y, por si alguno se lo pregunta, no, mucho tendría que cambiar por aquí para que yo quisiese quedarme en Panamá. Lo siento si algún panameño me lee (@unPacoMas, por ejemplo) pero hay días que Panamá hace que eche de menos Madrid o que incluso quiera volver a vivir con mis padres.
De relaciones personales: Estuve medio liado con una chica, y no acabé del todo bien con ella (mea culpa). Meses más tarde conocí a otra chica, aquí lo conté, pero no llegamos a nada. Eso sí, cada vez que quedábamos pagaba yo. Ya veis qué mierda. En Panamá todavía no ha caído nada (ni modo, wey) y veo que esto va a ser como mi año en Alemania. Y entonces pude usar la excusa de que como no compartíamos idioma, por eso no logré nada. Pero este año a la vuelta no sé qué milonga voy a contar a mis colegas.
Al menos me quedan los viajes. Aunque durante mi estancia en España apenas me moví (conocí Barcelona y poco más) este mes de diciembre lo termino con cuatro países distintos: Ecuador, Colombia, Panamá y México (que ya era hora). Y ya veremos lo que queda para el año que viene, igual Sant Marti, pero sería un pecado estar al lado de Costa Rica y no visitarlo. Estados Unidos, en cambio, no creo que lo visite, visto que en lo único que ahorro comparando comprar el billete en Panamá o en España es tiempo.
En definitiva, como balance del año, 2010 no ha sido el año de mi vida, pero tampoco ha sido una mierda. Muchos se podrán quejar más que yo, y con razón. Veamos que nos depara el 2011 mirando al Pacífico.
Gracias por leerme.
Ángel.
![]()
Publicado en - Centroamérica y Caribe, América, Becarios | Comentarios Cerrados






